Cuando decides iniciar un negocio en los Estados Unidos, es crucial seleccionar la estructura empresarial que mejor se adapte a tus necesidades. Existen cinco estructuras básicas, cada una con sus implicaciones legales y fiscales. Aquí te presentamos una descripción detallada de cada una:
- Sole Proprietorship (Propietario independiente): Esta estructura es ideal para empresas de bajo riesgo y propietarios que desean probar su idea comercial antes de formalizarla. Como propietario único, asumes toda la responsabilidad del negocio. Puedes utilizar tu nombre personal o un nombre comercial (DBA) para operar y dar identidad a tu negocio. En cuanto a impuestos, generalmente debes presentar una declaración anual y pagar impuestos estimados de forma trimestral.
Pros:
- Fácil y simple de organizar.
- Tienes el control total del negocio.
- Contabilidad e impuestos más sencillos.
- Pérdidas comerciales deducibles.
Contras:
- Responsabilidad ilimitada por las deudas del negocio.
- Dificultad para obtener financiamiento.
- Dificultad para conseguir contratos.
- Partnership (Sociedad general): Esta estructura implica una asociación entre dos o más personas que comparten las ganancias, pérdidas y responsabilidades del negocio. Cada socio reporta su parte correspondiente de ingresos o pérdidas en su declaración personal de impuestos.
Pros:
- Fácil de organizar.
- Posibilidad de obtener financiamiento.
- Evita la doble tributación.
Contras:
- Toma de decisiones compartida.
- Responsabilidad ilimitada por las deudas del negocio.
- Limited Liability Company (LLC) (Sociedad de Responsabilidad Limitada): Una LLC es una entidad legal separada de sus propietarios. Ofrece protección de responsabilidad limitada y flexibilidad en términos de membresía. Los miembros pueden ser individuos, corporaciones u otras entidades. Cada miembro tiene responsabilidad limitada según su inversión.
Pros:
- Responsabilidad limitada para los miembros.
- Puede tener un solo miembro.
- Posibilidad de obtener financiamiento.
Contras:
- Costos de constitución más altos que otras estructuras.
- Requiere un acuerdo de operación detallado.
- Regulada a nivel estatal, no federal.
- Corporation (Corporación C): Una corporación C es una entidad legal separada de sus propietarios. Paga impuestos sobre sus ganancias y puede recaudar fondos a través de la venta de acciones.
Pros:
- Responsabilidad limitada para los inversionistas.
- Posibilidad de obtener financiamiento.
- Período de vigencia ilimitado.
Contras:
- Doble tributación.
- Costos de constitución más altos.
- Sujeta a regulaciones federales y estatales.
- S Corporation (Corporación S): Una corporación S es una alternativa a la corporación C y evita la doble tributación. Las ganancias y algunas pérdidas se transfieren directamente a los ingresos personales de los propietarios, sin estar sujetas a tasas impositivas corporativas.
La corporación S permite que las ganancias y algunas pérdidas se transfieran directamente a los ingresos personales de los propietarios sin estar sujetos a las tasas impositivas corporativas.
Para obtener el estatus de corporación S, se debe llenar la forma 2553 del IRS. También debes saber que tiene unas restricciones especiales, por ejemplo, no puede tener más de 100 accionistas dependiendo de esta y todos deben ser ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes.
Definitivamente esta es una figura con un muy buen beneficio tributario, pero, si he de anotar un aspecto negativo, ese sería el trámite de papeleo adicional, debido a la cantidad de formularios y archivos de impuestos que deben ser diligenciados.
Para este punto, te recomiendo que elijas con base en tus intereses tributarios y financieros, puesto que a la hora de crear empresa, los impuestos y la relación ingreso/gasto son los aspectos más relevantes para que tu emprendimiento permanezca a flote los primeros años.



